Divorcio Express en España: qué es, requisitos, precio y cómo tramitarlo paso a paso
El divorcio express es actualmente la forma más rápida, sencilla y económica de poner fin a un matrimonio cuando ambos cónyuges están de acuerdo en divorciarse y alcanzan un consenso sobre las consecuencias personales y económicas de la ruptura.
Desde la reforma introducida por la Ley 15/2005, el ordenamiento jurídico español eliminó la necesidad de alegar una causa para divorciarse y también suprimió la obligación de permanecer previamente separados durante un determinado tiempo. Posteriormente, la Ley 15/2015, de la Jurisdicción Voluntaria, permitió además que determinados divorcios de mutuo acuerdo puedan formalizarse directamente ante notario, agilizando todavía más el procedimiento.
En la práctica, cuando las circunstancias lo permiten, un divorcio express puede resolverse en pocas semanas y con un coste muy inferior al de un procedimiento contencioso.
Sin embargo, no todos los matrimonios pueden acogerse a este procedimiento. La existencia de hijos menores, la falta de acuerdo entre los cónyuges o determinadas circunstancias personales pueden obligar a seguir una tramitación diferente.
En esta guía encontrarás una explicación clara, actualizada y jurídicamente rigurosa sobre:
Qué es exactamente un divorcio express.
Cuáles son sus requisitos legales.
Cuánto cuesta.
Cuánto tarda.
Qué documentación necesitas.
Cuándo puede realizarse ante notario.
Cuándo debe tramitarse judicialmente.
Qué debe contener el convenio regulador.
Qué ocurre si existen bienes comunes, hijos o uno de los cónyuges reside en el extranjero.
Además, analizaremos los errores más frecuentes y responderemos a las dudas que habitualmente surgen antes de iniciar el procedimiento.
¿Qué es el divorcio express?
El divorcio express es un procedimiento de divorcio de mutuo acuerdo que permite disolver el matrimonio de forma rápida, sencilla y con menores costes cuando ambos cónyuges desean poner fin a su relación y alcanzan un acuerdo sobre todas las cuestiones que deben regularse tras el divorcio.
Aunque popularmente se conoce como «divorcio express», conviene aclarar que esta expresión no aparece en ninguna ley española. Se trata de un término utilizado de forma generalizada para referirse al divorcio de mutuo acuerdo introducido tras la reforma del Código Civil operada por la Ley 15/2005.
Su principal característica es que evita el largo procedimiento propio del divorcio contencioso. Cuando existe acuerdo, los cónyuges pueden presentar conjuntamente una propuesta de convenio regulador y solicitar al juez —o, en determinados supuestos, al Letrado de la Administración de Justicia (LAJ) o notario— la disolución del matrimonio.
Gracias a este sistema:
no es necesario discutir quién tuvo la culpa de la ruptura;
no existe un juicio contradictorio entre los cónyuges;
se reducen considerablemente los costes;
disminuye el desgaste emocional;
el procedimiento suele finalizar mucho antes.
Precisamente por estas ventajas, el divorcio express representa hoy la inmensa mayoría de los divorcios consensuados que se tramitan en España.
¿Existe realmente el divorcio express en la ley?
Desde un punto de vista estrictamente jurídico, la respuesta es no.
Ni el Código Civil ni la Ley de Enjuiciamiento Civil utilizan la expresión «divorcio express». El nombre nació tras la aprobación de la Ley 15/2005, que modificó profundamente el sistema matrimonial español.
Antes de esa reforma era necesario acreditar determinadas causas de divorcio o haber permanecido previamente separado durante un tiempo.
A partir de 2005, basta con que hayan transcurrido tres meses desde la celebración del matrimonio y que uno o ambos cónyuges soliciten el divorcio.
Posteriormente, la Ley 15/2015, de la Jurisdicción Voluntaria, introdujo una nueva posibilidad: cuando no existen hijos menores o mayores con medidas de apoyo dependientes de sus progenitores y los cónyuges están de acuerdo, el divorcio puede formalizarse mediante escritura pública ante notario.
Estas reformas han convertido al divorcio de mutuo acuerdo en un procedimiento mucho más ágil y accesible para los ciudadanos.
¿Cuál es la diferencia entre divorcio express y divorcio de mutuo acuerdo?
En España ambos conceptos suelen utilizarse como sinónimos.
La diferencia radica únicamente en el lenguaje utilizado.
Divorcio express es una denominación divulgativa y comercial muy conocida por los ciudadanos.
Divorcio de mutuo acuerdo es la expresión jurídica empleada por la legislación.
Por tanto, cuando una persona busca en Google «divorcio express», normalmente está buscando información sobre el procedimiento de divorcio de mutuo acuerdo.
Divorcio express, separación y divorcio contencioso: principales diferencias
Aunque muchas personas los confunden, no son procedimientos equivalentes.
Aspecto: Divorcio express Separación Divorcio contencioso
Requiere acuerdo: Sí Puede ser de mutuo acuerdo o contenciosa No
Disuelve el matrimonio: Sí No Sí
Permite volver a casarse: Sí No Sí
Procedimiento: Muy rápido Variable Más largo
Coste: Bajo Medio Superior
Conflicto judicial: Muy reducido Variable Elevado
Mientras que la separación únicamente suspende determinados efectos del matrimonio, el divorcio produce su disolución definitiva y permite contraer un nuevo matrimonio.
Por otra parte, cuando no existe acuerdo entre los cónyuges será necesario acudir al divorcio contencioso, un procedimiento más complejo, con mayor duración y costes significativamente superiores.
Requisitos para solicitar un divorcio express
No todos los matrimonios pueden tramitar un divorcio express. Aunque se trata del procedimiento más rápido para poner fin al matrimonio, la legislación española exige que concurran determinados requisitos legales.
Conocerlos desde el principio evita retrasos y permite saber si el divorcio podrá formalizarse de mutuo acuerdo o, por el contrario, será necesario acudir a un procedimiento contencioso.
Estos son los principales requisitos.
1. Que hayan transcurrido al menos tres meses desde el matrimonio
El primer requisito es puramente temporal.
Como regla general, deben haber pasado al menos tres meses desde la celebración del matrimonio para poder solicitar el divorcio.
Este plazo viene establecido en el Código Civil y pretende evitar decisiones precipitadas inmediatamente después del enlace.
No obstante, existe una excepción importante.
Excepción: riesgo para la vida, la integridad o la libertad
No será necesario esperar esos tres meses cuando exista un riesgo acreditado para:
la vida;
la integridad física;
la libertad;
la integridad moral;
la libertad e indemnidad sexual
de cualquiera de los cónyuges o de los hijos.
En estos supuestos el divorcio puede solicitarse de forma inmediata.
Aunque en la práctica esta excepción no es frecuente, constituye un importante mecanismo de protección frente a situaciones de violencia o especial gravedad.
2. Que exista mutuo acuerdo entre los cónyuges
Éste es, sin duda, el requisito más importante.
El divorcio express solamente es posible cuando ambos cónyuges desean divorciarse y están de acuerdo en todas las medidas que regularán su nueva situación familiar.
No basta con que ambos quieran divorciarse.
También deben alcanzar un acuerdo sobre cuestiones como:
la guarda y custodia de los hijos;
el régimen de visitas;
la pensión de alimentos;
la pensión compensatoria, si procede;
el uso de la vivienda familiar;
el reparto de los bienes comunes;
cualquier otra medida necesaria para organizar su situación futura.
Cuando no existe acuerdo sobre alguno de estos aspectos, el procedimiento deja de ser un divorcio de mutuo acuerdo y deberá tramitarse, normalmente, como un divorcio contencioso.
¿Y si uno cambia de opinión?
Es relativamente frecuente que ambos cónyuges inicien las negociaciones con voluntad de alcanzar un acuerdo, pero que posteriormente uno de ellos decida no firmar el convenio regulador.
En ese caso, el divorcio express no podrá continuar.
La parte interesada todavía podrá solicitar el divorcio, pero deberá hacerlo mediante el procedimiento contencioso, en el que será el juez quien adopte las medidas correspondientes tras valorar las pruebas practicadas.
3. Elaborar un convenio regulador
El convenio regulador constituye el verdadero núcleo del divorcio express.
Se trata del documento en el que los cónyuges reflejan por escrito todos los acuerdos alcanzados.
No es un simple formulario.
Tiene eficacia jurídica y, una vez aprobado judicialmente o incorporado a escritura pública notarial, obliga a ambas partes en los mismos términos que cualquier otra resolución judicial o documento público.
Entre otras cuestiones, suele regular:
el ejercicio de la patria potestad;
la guarda y custodia;
el régimen de visitas y comunicaciones;
la pensión de alimentos;
la posible pensión compensatoria;
el uso de la vivienda familiar;
la distribución de gastos extraordinarios;
la liquidación del régimen económico matrimonial, cuando proceda.
Más adelante analizaremos con detalle todo el contenido que debe incluir un buen convenio regulador y los errores que conviene evitar.
4. Competencia de los tribunales españoles
Para que un divorcio pueda tramitarse en España es necesario que los órganos jurisdiccionales españoles sean competentes.
En términos generales, los tribunales españoles serán competentes cuando concurra alguno de los criterios previstos por la normativa europea y española, por ejemplo:
que ambos cónyuges residan habitualmente en España;
que España haya sido la última residencia habitual común y uno de ellos continúe viviendo aquí;
que el demandado tenga su residencia habitual en España;
que ambos soliciten conjuntamente el divorcio y uno de ellos resida en España.
Este aspecto cobra especial importancia cuando uno de los cónyuges vive en el extranjero, cuestión que analizaremos en un apartado específico porque constituye una de las dudas más frecuentes y, al mismo tiempo, uno de los aspectos peor tratados por la mayoría de las páginas que actualmente ocupan los primeros puestos en Google.
¿Puede haber hijos menores en un divorcio express?
Sí.
Éste es uno de los errores más extendidos.
Muchas personas creen que la existencia de hijos menores impide tramitar un divorcio express.
No es cierto.
Lo que ocurre es que cambia el procedimiento.
Si existen hijos menores o con medidas de apoyo
El divorcio deberá tramitarse necesariamente ante la Sección de Familia del Tribunal de Instancia.
Además, intervendrá el Ministerio Fiscal, cuya función será comprobar que las medidas acordadas protegen adecuadamente el interés superior de los menores.
Si el fiscal considera que alguna cláusula del convenio perjudica a los hijos, podrá solicitar su modificación antes de que el juez apruebe el divorcio.
Si no existen hijos menores
Cuando concurren los restantes requisitos legales, el divorcio podrá formalizarse tanto:
judicialmente ante el LAJ;
como
mediante escritura pública ante notario.
Esta posibilidad, introducida por la Ley 15/2015 de la Jurisdicción Voluntaria, ha supuesto una importante agilización para muchos matrimonios sin hijos menores.
Divorcio express judicial o ante notario: ¿qué opción es mejor?
Actualmente existen dos vías distintas para tramitar un divorcio de mutuo acuerdo.
Aunque ambas producen exactamente los mismos efectos jurídicos, presentan diferencias importantes en cuanto al procedimiento, la documentación necesaria y los plazos.
Divorcio express judicial
Es el procedimiento tradicional.
Los cónyuges presentan una demanda conjunta acompañada del convenio regulador.
Tras la revisión del expediente y, en su caso, la intervención del Ministerio Fiscal cuando existan hijos menores, el juez dicta sentencia declarando el divorcio, o si no existen hijos menores el LAJ dicta Decreto declarando el divorcio.
Es la única vía posible cuando existen hijos menores de edad o mayores respecto de los que se hayan establecido judicialmente medidas de apoyo por discapacidad.
Ventajas
Puede utilizarse en cualquier situación familiar.
Permite aprobar medidas respecto de hijos menores.
La sentencia judicial o decreto del LAJ ofrecen plena seguridad jurídica.
Inconvenientes
Depende de la carga de trabajo del juzgado.
Los plazos suelen ser algo superiores.
Divorcio express ante notario
Desde 2015, determinados matrimonios pueden divorciarse directamente ante notario.
En estos casos no interviene ni juez ni LAJ.
Los cónyuges comparecen personalmente, asistidos por abogado, firman el convenio regulador y otorgan escritura pública de divorcio.
La escritura produce los mismos efectos que una sentencia judicial o decreto del LAJ.
No obstante, esta vía solamente puede utilizarse cuando:
existe mutuo acuerdo;
han transcurrido tres meses desde el matrimonio;
no existen hijos menores no emancipados ni hijos mayores con medidas de apoyo que dependan de sus progenitores.
Ventajas
Mayor rapidez.
Flexibilidad para elegir fecha de firma.
Menor dependencia de los tiempos del juzgado.
Inconvenientes
No puede utilizarse en todos los casos.
Es necesario asumir los aranceles notariales.
Tabla comparativa: divorcio judicial vs. divorcio ante notario
Aspecto Divorcio judicial Divorcio ante notario
¿Interviene un juez? Sí No
¿Interviene un notario? No Sí
¿Puede haber hijos menores? Sí No
¿Interviene el Ministerio Fiscal? Sí, cuando proceda No
¿Es obligatorio abogado? Sí Sí
¿Es obligatorio procurador? Sí, salvo excepciones legales No
Documento final Sentencia judicial Escritura pública
Rapidez Alta Muy alta
Seguridad jurídica Muy alta Muy alta
Validez legal Plena Plena
¿Cuál es la mejor opción?
No existe una respuesta única.
Si el matrimonio reúne los requisitos para acudir al notario, esta suele ser la vía más rápida y cómoda.
Sin embargo, cuando existen hijos menores o cualquier circunstancia que exija el control judicial de las medidas acordadas, el divorcio deberá tramitarse necesariamente ante los tribunales.
En ambos casos, contar con un abogado especializado desde el inicio resulta fundamental para redactar un convenio regulador sólido, evitar cláusulas problemáticas y reducir el riesgo de futuras modificaciones o conflictos.
El convenio regulador: la pieza clave del divorcio express
Si hubiera que señalar un documento imprescindible en cualquier divorcio express, ese sería el convenio regulador.
De hecho, gran parte del éxito —y de la rapidez— del procedimiento depende de que este documento esté correctamente redactado desde el principio.
No se trata únicamente de un acuerdo privado entre los cónyuges. Una vez aprobado judicialmente o incorporado a escritura pública ante notario, el convenio regulador adquiere plena eficacia jurídica y resulta obligatorio para ambas partes.
Por ello, un convenio mal redactado puede convertirse en el origen de futuros conflictos, procedimientos de modificación de medidas o incluso ejecuciones judiciales por incumplimiento.
¿Qué es exactamente un convenio regulador?
El convenio regulador es el documento mediante el cual los cónyuges fijan de común acuerdo las consecuencias personales y patrimoniales derivadas del divorcio.
Su contenido dependerá de las circunstancias concretas de cada familia.
No es igual el convenio de un matrimonio sin hijos y sin bienes comunes que el de una pareja con hijos menores, vivienda hipotecada y patrimonio ganancial.
Por ello, no existen modelos universales válidos para todos los casos.
Cada convenio debe adaptarse a la realidad familiar y económica de los cónyuges.
¿Qué debe incluir un convenio regulador?
Aunque el contenido puede variar según cada caso, normalmente regula las siguientes cuestiones.
Guarda y custodia de los hijos
Cuando existen hijos menores, el convenio debe determinar quién ejercerá la guarda y custodia.
Las modalidades más habituales son:
custodia compartida;
custodia exclusiva de uno de los progenitores.
En cualquiera de los dos casos debe prevalecer siempre el interés superior del menor.
Régimen de visitas y comunicaciones
Si la custodia no es compartida, también será necesario regular:
fines de semana;
vacaciones escolares;
festivos;
comunicaciones telefónicas;
videollamadas;
cumpleaños;
fechas especiales.
Cuanto más detallado sea este apartado, menores serán las posibilidades de conflicto en el futuro.
Pensión de alimentos
El convenio debe establecer quién contribuirá al mantenimiento económico de los hijos.
Normalmente se fijan:
cuantía mensual;
forma de pago;
actualización anual;
gastos extraordinarios;
reparto de actividades escolares y extraescolares.
Una regulación clara evita la mayoría de los procedimientos posteriores de ejecución.
Pensión compensatoria
No todos los divorcios generan derecho a pensión compensatoria.
Solo procederá cuando el divorcio produzca un desequilibrio económico relevante respecto de la situación existente durante el matrimonio.
Por ello, muchos convenios reguladores ni siquiera contemplan esta medida.
Cuando sí exista, conviene regular con precisión:
importe;
duración;
forma de actualización;
causas de extinción.
Uso de la vivienda familiar
Otro de los aspectos esenciales consiste en determinar quién podrá continuar utilizando la vivienda familiar.
La solución dependerá de múltiples factores:
existencia de hijos menores;
régimen económico matrimonial;
titularidad del inmueble;
existencia de hipoteca;
circunstancias económicas de cada cónyuge.
Es frecuente que este punto genere más conflictos que el propio divorcio.
Liquidación del régimen económico matrimonial
Aunque no siempre resulta obligatorio realizarla simultáneamente al divorcio, muchos matrimonios aprovechan este momento para repartir definitivamente los bienes comunes.
Cuando existe sociedad de gananciales, puede acordarse:
adjudicación de la vivienda;
reparto de cuentas bancarias;
vehículos;
inversiones;
préstamos;
mobiliario;
deudas.
Una liquidación correctamente planificada evita litigios posteriores que, en ocasiones, resultan más complejos que el propio divorcio.
¿Puede modificarse el convenio regulador después del divorcio?
Sí.
Éste es otro de los errores más frecuentes.
Muchas personas creen que el convenio regulador es inamovible.
Sin embargo, determinadas medidas pueden modificarse cuando cambian sustancialmente las circunstancias que existían al aprobarse.
Por ejemplo:
pérdida del empleo;
cambio importante de ingresos;
cambio de residencia;
nuevas necesidades de los hijos;
modificación del régimen de custodia;
incumplimientos reiterados.
En estos casos podrá solicitarse judicialmente una modificación de medidas.
Eso sí, no basta con que uno de los cónyuges cambie de opinión.
Debe acreditarse una alteración relevante, permanente y posterior al divorcio.
Documentación necesaria para tramitar un divorcio express
Una de las preguntas más repetidas por quienes desean divorciarse es qué documentos deben preparar antes de acudir al abogado.
Aunque cada procedimiento puede requerir documentación adicional, normalmente será necesario aportar:
Documentación personal
DNI, NIE o pasaporte de ambos cónyuges.
Libro de Familia, si existe.
Certificación literal de matrimonio.
Certificación de empadronamiento.
Cuando existen hijos
Además será habitual aportar:
certificados literales de nacimiento;
certificados de escolarización, cuando resulten relevantes;
información médica o educativa si influye en las medidas propuestas.
Documentación económica
Para redactar correctamente el convenio regulador suele ser conveniente disponer de:
últimas nóminas;
declaración del IRPF;
escrituras de la vivienda;
escritura hipotecaria;
recibos del préstamo;
certificados bancarios;
documentación de vehículos;
seguros;
planes de pensiones;
escrituras de otros inmuebles.
No toda esta documentación será obligatoria en todos los casos, pero disponer de ella desde el inicio agiliza considerablemente el trabajo del abogado.
¿Cuánto cuesta un divorcio express?
Ésta es probablemente la pregunta más buscada en Google junto con «qué es un divorcio express».
Sin embargo, también es una de las cuestiones peor explicadas por muchas páginas web.
La realidad es que no existe un precio único.
El coste dependerá de numerosos factores:
si el divorcio es judicial o notarial;
si existen hijos;
complejidad del convenio regulador;
necesidad de liquidar bienes;
honorarios del abogado;
intervención de procurador;
gastos notariales, en su caso.
En muchos casos esos importes corresponden únicamente a los honorarios profesionales, dejando fuera otros gastos necesarios.
Precio orientativo de un divorcio express
La siguiente tabla recoge cifras aproximadas que pueden encontrarse actualmente en el mercado español.
Tipo de procedimiento Precio orientativo*
Divorcio de mutuo acuerdo sin hijos 300 € – 700 €
Divorcio de mutuo acuerdo con hijos 500 € – 1.200 €
Divorcio ante notario Honorarios del abogado + arancel notarial
Divorcio contencioso Desde 1.200 € o más, según la complejidad
* Los importes son meramente orientativos y pueden variar en función del despacho profesional, la complejidad del asunto, la provincia y los servicios incluidos.
Transparencia: Los precios deben incluir: honorarios de abogado, procurador, IVA, aranceles notariales, redacción del convenio regulador y cualquier otro gasto asociado.
¿Cuánto tarda un divorcio express?
No existe un plazo idéntico para todos los procedimientos.
La duración dependerá principalmente de tres factores:
la rapidez con la que los cónyuges alcancen un acuerdo;
la calidad del convenio regulador;
la carga de trabajo del juzgado o de la notaría.
Como orientación general, estos son los tiempos más habituales.
Procedimiento Tiempo aproximado
Preparación del convenio: Entre varios días y 2 semanas
Divorcio ante notario: Habitualmente entre una y tres semanas desde que toda la documentación está completa
Divorcio judicial de mutuo acuerdo: Aproximadamente entre uno y tres meses, según el órgano judicial competente
Divorcio contencioso: Frecuentemente varios meses e incluso más de un año en asuntos complejos.
Es importante entender que el mayor retraso no suele deberse a la Administración de Justicia, sino a la dificultad para alcanzar acuerdos sobre cuestiones económicas o relativas a los hijos.
Cuando ambos cónyuges negocian con voluntad de entendimiento y cuentan con un convenio regulador bien elaborado, el procedimiento suele desarrollarse con mucha mayor agilidad.
¿Se puede acelerar el divorcio?
Sí, en muchos casos.
Algunas recomendaciones prácticas son:
reunir toda la documentación antes de iniciar el procedimiento;
consensuar previamente las cuestiones económicas y familiares;
evitar modificaciones constantes del convenio regulador;
aportar información económica completa desde el principio;
dejarse asesorar por un abogado especializado desde la fase inicial de negociación.
Una buena planificación puede reducir significativamente los tiempos y evitar requerimientos posteriores del juzgado o de la notaría.
Divorcio express con hijos menores: ¿es posible?
Una de las dudas más habituales es si un matrimonio con hijos menores puede acogerse al divorcio express.
La respuesta es sí, siempre que exista acuerdo entre los cónyuges.
Lo que cambia no es la posibilidad de divorciarse de mutuo acuerdo, sino el procedimiento que debe seguirse.
Cuando existen hijos menores de edad o hijos mayores respecto de los cuales se hayan establecido judicialmente medidas de apoyo que dependan de sus progenitores, el divorcio deberá tramitarse necesariamente ante la Sección de Familia del Tribunal de Instancia.
En estos casos no puede acudirse al notario.
¿Por qué interviene el Ministerio Fiscal?
El motivo es sencillo.
Los hijos menores no participan en el procedimiento y necesitan una protección específica.
Por ello, el Ministerio Fiscal examina el convenio regulador para comprobar que las medidas acordadas respetan el interés superior del menor.
Su intervención no pretende favorecer a ninguno de los progenitores.
Su función consiste exclusivamente en velar por los derechos de los hijos.
Si considera que alguna cláusula puede perjudicarles, solicitará su modificación antes de que el juez apruebe el convenio.
¿Qué aspectos revisa el juez?
Aunque exista acuerdo entre los padres, el juez comprobará especialmente cuestiones como:
el sistema de guarda y custodia;
el régimen de visitas;
la pensión de alimentos;
el reparto de los gastos extraordinarios;
el uso de la vivienda familiar;
cualquier otra medida que afecte directamente a los menores.
Por tanto, el convenio regulador no será aprobado automáticamente.
Debe superar un control de legalidad y, sobre todo, de protección del interés de los hijos.
¿Qué ocurre con la custodia compartida?
En los últimos años la custodia compartida se ha convertido en una de las fórmulas más frecuentes en los divorcios de mutuo acuerdo.
No obstante, conviene aclarar una cuestión importante.
La custodia compartida no constituye una solución obligatoria ni automática.
Cada familia presenta unas circunstancias diferentes.
Lo verdaderamente relevante es determinar cuál es la opción que mejor protege el bienestar de los hijos.
Cuando ambos progenitores colaboran adecuadamente, viven relativamente próximos y mantienen una relación de respeto, la custodia compartida suele ofrecer excelentes resultados.
Sin embargo, no siempre será la solución más adecuada.
Por ello resulta fundamental que el convenio regulador describa con precisión:
tiempos de convivencia;
cambios de domicilio;
vacaciones;
gastos;
decisiones educativas;
asistencia sanitaria;
actividades extraescolares.
Cuanto más detallado sea el acuerdo, menores serán los conflictos posteriores.
Divorcio express cuando uno de los cónyuges vive en el extranjero
Éste es uno de los supuestos peor explicados por la mayoría de las páginas que actualmente ocupan los primeros puestos de Google y constituye una excelente oportunidad para ofrecer contenido de mayor valor.
La realidad es que vivir fuera de España no impide necesariamente tramitar un divorcio express.
Todo dependerá de las normas sobre competencia judicial internacional y de las circunstancias concretas del matrimonio.
¿Puede tramitarse el divorcio en España?
En muchos casos, sí.
Por ejemplo, cuando:
uno de los cónyuges continúa residiendo habitualmente en España;
España fue el último domicilio habitual común y uno de ellos permanece aquí;
ambos solicitan conjuntamente el divorcio y existe competencia de los tribunales españoles conforme a la normativa aplicable.
Cada supuesto debe analizarse individualmente.
Especialmente cuando intervienen varios Estados pueden resultar aplicables normas internacionales y europeas que determinan qué país es competente para conocer del divorcio.
¿Es necesario viajar a España?
No siempre.
Dependiendo del procedimiento elegido y de las circunstancias del caso, pueden utilizarse poderes notariales otorgados en el extranjero o comparecencias adaptadas a la normativa vigente.
En la práctica, muchos divorcios internacionales se tramitan con una presencia física muy limitada de los cónyuges.
Por ello es recomendable consultar previamente con un abogado especializado en Derecho de Familia e internacional privado.
¿Qué ocurre con la vivienda familiar?
La vivienda suele ser el bien que genera más dudas tras un divorcio.
Conviene distinguir dos cuestiones completamente diferentes:
quién puede utilizar la vivienda;
quién continúa siendo propietario.
No siempre coinciden.
Es perfectamente posible que un cónyuge conserve el derecho de uso mientras ambos continúan siendo propietarios del inmueble.
¿Y si existe una hipoteca?
Otro error frecuente consiste en pensar que el divorcio elimina automáticamente la responsabilidad frente al banco.
No es así.
El divorcio produce efectos entre los cónyuges, pero no modifica por sí solo el contrato hipotecario.
Mientras la entidad financiera no acepte una novación o una subrogación, ambos seguirán respondiendo frente al banco en los términos inicialmente pactados.
Por ello resulta muy recomendable analizar conjuntamente el convenio regulador y la situación hipotecaria para evitar futuros problemas.
Fiscalidad del divorcio express: aspectos que conviene conocer
Aunque el divorcio no suele generar una tributación inmediata por el mero hecho de disolver el matrimonio, determinadas operaciones realizadas durante el procedimiento sí pueden tener consecuencias fiscales.
Éste es un aspecto sorprendentemente poco tratado por muchas páginas especializadas y, sin embargo, tiene un enorme interés práctico.
Liquidación de la sociedad de gananciales
Cuando ambos cónyuges reparten los bienes comunes respetando las reglas legales, la liquidación del régimen económico matrimonial suele gozar de un tratamiento fiscal específico.
Ahora bien, si una de las adjudicaciones supera claramente la participación que corresponde a uno de los cónyuges, pueden aparecer consecuencias tributarias que conviene analizar previamente.
Vivienda habitual
La adjudicación de la vivienda familiar también puede producir efectos en determinados impuestos.

